Monday, April 23, 2007

Miércoles 25 de Abril, 2007

Tibolona en Síntomas Vasomotores y Atrofia Genital


Jaime Urdinola M.D.
AK 9 116-20 CS 326 - Asociación Médica de los Andes - Bogotá D.C. Colombia
Teléfono: 571/ 215 23 00 - Celular: 57/ 315 236 28 08
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Coloquio /Almuerzo sobre Menopausia – Miércoles Abril 25 , 2007 - Sala de Juntas 1er Piso Asociación Médica de los Andes - AK 9 116-20 Bogotá D.C. Colombia


A la tibolona se le ha denominado hoy en día como STEAR = selective tissue estrogenic activity regulator = regulador tisular selectivo de la actividad estrogénica 1, ya que se convierte rápidamente a 3 metabolitos activos. Los metabolitos 3α- OH y3β-OH tienen efectos estrogénicos sobre hueso, vagina y el sistema nervioso central, mientras que el isómero Δ4, activo localmente en el endometrio, tiene propiedades gestagénicas y androgénicas y de esta forma previene la estimulación endometrial. No hay estimulación a nivel del tejido mamario debido a los efectos sobre la actividad enzimática local , que inhiben la formación de compuestos estrogénicos activos 2.

Por otra parte, es bien conocido que después de la menopausia, la producción de esteroides ováricos disminuye. Esto conlleva a síntomas vasomotores como las oleadas de calor y la sudoración nocturna y a la atrofia urogenital expresada en la vaginitis atrófica, la uretritis y la dispareunia.

Estudios clínicos han demostrado que los efectos estrogénicos de la tibolona alivian los síntomas vasomotores y mejoran la atrofia genital, así como también previenen la pérdida ósea y aumentan la densidad mineral ósea ( DMO ). En contraste, la falta de estimulación del endometrio y del tejido mamario lleva a baja incidencia de hemorragia genital y de tensión mamaria, promoviendo su uso como una alternativa tolerable y aceptable para algunas pacientes 3.

Como la tibolona aún no ha sido aprobada aún por la FDA ( Federal Drug Administration ) de EE.UU., S. Drosman y colaboradores del Centro Génesis para Investigación Clínica en San Diego, California y de la Clínica de Mujeres de Lincoln, Nebraska en EE.UU., realizaron un estudio para demostrar la seguridad y la eficacia de tibolona, con dosis baja de 1.25 mg ( no disponible en Colombia ) y la usual de 2.5 mg, en el tratamiento de síntomas vasomotores moderados a severos y de los síntomas asociados a la atrofia vaginal 4.

Se diseñó un estudio controlado con placebo, doble enmascarado, aleatorizado y multicéntrico, con 367 mujeres postmenopáusicas saludables, quienes experimentaban un mínimo de 7 oleadas de calor de moderadas a severas por día ó de 60 episodios durante la semana. Las pacientes se aleatorizaron para recibir diariamente 1.25 ó 2.5 mg de tibolona o placebo, durante 12 semanas. Las evaluaciones se realizaron en la semana 4, 8 y 12 de tratamiento. La severidad y la frecuencia de las oleadas de calor fueron registradas en diarios por las pacientes, diariamente.

Los resultados demostraron que 2.5 mg de tibolona redujeron significativamente (P menor 0.001 ) el número promedio de oleadas de calorsi se compara con placebo en la semana 4, 8 y 12. La diferencia entre 1.25 mg de tiboona y placebo también fué significativa ( P menor 0.001 ) en la semana 8 y 12.

Los hallazgos sobre la disminución en la severidad promedia diaria de las oleadas de calor fué similar, con reducciones mayores significativas en la semana 4 y 8 ( P menor 0.05 ) con 2.5 mg de tibolona vs. placebo y en las semanas 8 y 12 con la dosis de 1.25 mg de tibolona vs. placebo ( P menor 0.001 ).

El cuestionario que llenaron las pacientes sobre síntomas menopáusicos de atrofia demostró que 2.5 mg de tibolona redujo significativamente la nocturia ( P menor 0.05 ) vs. placebo, en las semanas 4, 8 y 12 y la urgencia urinaria en la semana 4.


Si se compara con placebo, ambas dosis de tibolona también aumentaron de manera significativa ( P menor 0.001 ) el índice de maduración vaginal desde la línea de base.

La incidencia general de eventos adversos fué similar en todos los grupos de tratamiento.

Con estos datos, los autores concluyeron que tibolona es efectiva y bien tolerada para el tratamiento de los síntomas vasomotores de moderados a severos y sobre los efectos de la atrofia genital asociados con la menopausia.

Tibolona tampoco demostró efectos adversos sobre la morfología endometrial, comparando el resultado de la biopsia endometrial de ingreso con la del final del estudio.

La mayoría de las mujeres no presentaron sangrado o manchado genital y tampoco se presentó clara ganancia de peso en ninguno de los grupos.

Frente a las otras ventajas aducidas sobre este medicamento, se ha hecho poco énfasis en su eficacia en el manejo de los síntomas vasomotores y sobre la atrofia génitourinaria, las dos indicaciones actualmente aprobadas de los esteroides sexuales para el manejo de la menopausia, aunque existen numerosas publicaciones al respecto.

En los estudios comparativos frente a la terapia hormonal clásica, tibolona ha probado ser tan eficaz como esta, en relación al 17β-estradiol, al valerato de estradiol y los estrógenos equinos conjugados, administrados solos o en combinación con un régimen de gestágeno secuencial o combinado.

La dosis de 2.5 mg de tibolona continúa como la dosis óptima si se compara también este estudio con el de Landgreen y colaboradores 5-6 con 775 mujeres postmenopáusicas sintomáticas y 4 dosis diferentes de tibolona, como ya se revisó anteriormente durante otro de estos coloquios.


Pero la confirmación de la eficacia de una dosis más baja, de 1.25 mg equivalente a la mitad de la dosis ideal, es un dato alentador, ya que tibolona cuenta también según esto con una dosis baja, segura y efectiva, en momentos en que se trata de administrar la cantidad más baja de esteroides sexuales con una respuesta terapéutica adecuada.

Se debe aclarar, que como el estudio no requería que las mujeres reclutadas tuvieran al ingreso síntomas menopáusicos de atrofia, este no fue diseñado para considerar este punto como un desenlace final para el análisis. Por lo tanto, no tiene el poder para hacer comparaciones basadas en este parámetro.Pero esto no invalida el efecto sobre la mejoría de la nocturia y la urgencia urinaria.

Referencias

1- Kloosterboer HJ. Tissue-selectivity: the mechanism of action of tibolone. Maturitas 2004; 48(Suppl 1): S30-S40.
2- de Gooyer ME, Overklift Vaupel Kleyn GT, Smits KC, Ederveen AGH, Verheul HAM, Kloosterboer HJ. Tibolone: a compound with tissue specific inhibitory effects on sulfate. Moll Cell Endocrinol 2001; 183:55-62.
3- Moldelska K, Cummings S. Tibolone for postmenopausal women: systemic review of randomized trials. J Clin Endocrinol Metab 2002; 87: 16.23.
4- Swanson SG, Drosman S, Helmond FA, Stathopoulos VM. Tibolone for the treatment of moderate to severe vasomotor symptoms and genital atrophy in postmenopausal women: a multicenter, randomized, double-blind, placebo-controlled study. Menopause 2006; 13: 917-25.
5- Landgreen MB, Coehling-Bennink HJT, Engelen S. Dose response analysis of effects of tibolone on climacteric symptoms. Br J Obstet Gynaecol 2002; 109: 1109-1114.
6- Landgreen MB, Helmond FA, Engelen S. Tibolone relieves climacteric symptoms in highly symptomatic women with at least seven hoy flushes and swats per day. Maturitas 2005; 50: 222-230.



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Tuesday, February 27, 2007

El Corazón de la Mujer Menopáusica Colombiana

Cómo evaluar el Corazón de la Mujer Menopáusica Colombiana

Miércoles 28 de Febrero, 2007

Cómo evaluar el Corazón de la Mujer Menopáusica Colombiana


Jaime Urdinola M.D.

AK 9 116-20 CS 326 - Asociación Médica de los Andes - Bogotá D.C. 10 – Colombia
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Coloquio /Almuerzo sobre Menopausia – Miércoles 28 de Febrero, 2007 - Sala de Juntas
1er Piso - Asociación Médica de los Andes - AK 9 116-20Bogotá D.C. 10 Colombia

Así como en el mundo desarrollado, en Colombia las enfermedades cardiovasculares también ocupan el primer lugar dentro de las causas de mortalidad.

Según los datos del DANE del año 2005(1) la población de mujeres mayor de 45 años presentó 25 605 fallecimientos por esta causa. A su vez, las muertes debidas a tumor maligno de la mama ( como lo denomina el DANE ) durante ese año en el mismo grupo etáreo, totalizaron 1 579 casos.

Si lo expresamos en muertes por 100 000, debido a causas cardiovasculares son 119.5 x 100 000 versus 7.4 x 100 000, respectivamente. Estos datos confirman una vez más, que una mujer en nuestro país tiene 16.2 veces mayor riesgo para morir del corazón que por un carcinoma mamario.

Ante la magnitud y la actualidad del problema, el próximo Congreso Nacional de Menopausia en Barranquilla, que se realizará del 7 al 10 de Marzo, 2007, desarrollará este tema como uno de los clave del evento. Asimismo, se presenta el tópico durante este coloquio, como una actualización y para la preparación anticipada del congreso.

En general, la mitad de los casos del primer evento coronario ocurre en individuos asintomáticos, y con mayor razón en las mujeres, quienes tienen una percepción diferente del dolor y cuyos síntomas son distintos a los clásicos que estamos acostumbrados a apreciar en los hombres.

Si consideramos que el papel ya sea del ginecólogo como médico de atención primaria por excelencia de la mujer, o del médico general, es el de implantar una terapia apropiada de prevención primaria, debemos poder identificar en forma temprana y precisa a aquellas mujeres que se encuentran en riesgo. En seguida aparecen dos de las herramientas que podrían utilizarse con este fin.

Para simplificar la tarea de evaluar el riesgo, a partir del Índice de Framigham, las guías del panel de The third National Cholesterol Education Program ( ATP III ) recomiendan la utilización de un índice que se pueda aplicar en el consultorio. Este algoritmo predictivo incluye edad, niveles de colesterol total y del colesterol HDL, si es o no fumadora y la presión arterial, con el fin de estimar el riesgo para presentar infarto del miocardio o muerte por causa cardiovascular, durante los siguientes 10 años, como aparece en la tabla siguiente.


Tabla 1. Riesgo estimado a 10 años para la mujer ( Puntos del Indice de Framingham )
Edad Puntos
20-34 -7
35-39 -3
40-44 0
45-49 3
50-54 6
55-59 8
60-64 10
65-69 12
70-74 14
75-79 16


Colesterol Edad en años / Puntos
Total 20-39 40-49 50-59 60-69 70-79
< 160 0 0 0 0 0
160-199 4 3 2 1 1
200-239 8 6 4 2 1
240-279 11 8 5 3 2
> 280 13 10 7 4 2


Edad en años / Puntos
20-39 40-49 50-59 60-69 70-79
No fumadora 0 0 0 0 0
Fumadora 9 7 4 2 1


HDL ( mg / dL ) Puntos
> 60 - 1
50-59 0
40-49 1
< 40 2

Presión sistólica ( mm Hg ) Sin tratamiento Con tratamiento
< 120 0 0
120-129 1 3
130-139 2 4
140-159 3 5
> 160 4 6
Puntaje Total Riesgo a 10 años %
< 9 < 1
9 1
10 1
11 1
12 1
13 2
14 2
15 3
16 4
17 5
18 6
19 8
20 11
21 14
22 17
23 22
24 27
> 25 > 30

Son 3 los niveles de riesgo para infarto del miocardio, localizándose el nivel intermedio entre 10 a 20 %.

Sin embargo, una conferencia posterior en 2003 del Colegio Norteamericano de Cardiología sugirió que este grupo se reclasificara entre 6 a 20 % de riesgo.

Aunque las guías del ATP III establecen pautas para el tratamiento de las dislipidemias con base en el Índice de Framingham, estudios posteriores también sugirieron que la predicción clasificaba erróneamente ambos riesgos cardiovasculares, tanto el clínico como el subclínico, en mujeres postmenopáusicas asintomáticas. Tampoco el Indice de Framingham predice otros eventos como el accidente cerebrovascular ( ACV ), la angina o la revascularización coronaria, aún si esta última se realiza con el fin de tratar el síndrome coronario agudo.

Durante este mes de febrero 2007, Paul Ridker publica en JAMA (3)un nuevo índice, el Reynolds Risk Score, el cual encuentran en Internet en :
http://www.reynoldsriskscore.org


Analizó 25 000 mujeres sanas mayores de 45 años en EE.UU., quienes fueron seguidas durante 10.2 años, en búsqueda de enfermedad coronario y ACV. Evaluaron 35 factores de riesgo, en forma aleatorizada en 2/3 de la muestra de la cohorte y evaluaron la validez del nuevo algoritmo de riesgo en las mujeres restantes. Lo importante es que este índice es simple de usar con la ayuda del computador y de la Internet. Agrega dos variables, una es el antecedente familiar de muerte prematura por enfermedad cardíaca, así como la determinación de la PCR ( Proteína C Reactiva ) ultrasensible. Este último factor por separado ha sido validado en otras poblaciones. Además, este modelo permite la predicción del total de eventos por enfermedad cardiovascular, incluyendo ACV y revascularización coronaria.

Aunque es un instrumento bueno, el nuevo modelo reclasificó 5 % de las mujeres con riesgo intermedio a la categoría de riesgo elevado. 13.4 % de mujeres pasaron a la categoría de riesgo muy bajo, es decir < 5 %.

No se puede tampoco afirmar aún, que al incorporar las 2 variables mencionadas, esto dé como resultado menor morbilidad cardiovascular de una manera costo-efectiva, pero lo que sí parece claro es que la evaluación del riesgo será más precisa.

Añadir el antecedente familiar es un factor que impacta fuertemente la predicción del riesgo a 10 años, aunque en forma subjetiva siempre ha sido utilizado por los cardiólogos, como un predictor sólido.

La determinación de la PCR ultrasensible en nuestro país todavía no se encuentra estandarizada. Otro de los inconvenientes es su costo. Por otra parte, la población que Ridker estudió, no incluyó de manera significativa a miembros de la raza negra o a los llamados “hispanos” en EE.UU., quienes tienden a presentar niveles más elevados de PCR ultrasensible.
Por las razones anteriores, son más sencillas de aplicar las guías del ATP III actualmente en nuestro país. Hay que anotar también, que los hombres tienen mayor incidencia de enfermedad coronaria a pesar que presenten bajos niveles de PCR, sin que los estudios hasta ahora hayan permitido explicar esta paradoja entre ambos géneros.

Finalmente, algo paradójico en este caso. El Indice de Riesgo de Reynolds fue validado en mujeres. No se sabe aún si funciona de la misma manera en hombres.

Tampoco se ha establecido la correlación que pueda tener con otros marcadores de riesgo, como los índices de calcificación de las coronaria so con la prueba de esfuerzo, que no fueron evaluados en el estudio que se analiza.

La Asociación Norteamericana del Corazón también actualizó sus guías (4) de prevención,
con un nuevo modelo aunque similar al del ATP III. Tal vez los puntos interesantes son el uso de aspirina en mujeres de alto riesgo y en aquellas mayores de 65 años, ya que este tipo de prevención sobrepasa el riesgo de la hemorragia gastrointestinal. No recomienda ni para prevención primaria ni secundaria la utilización de suplementos de vitaminas antioxidantes como las vitaminas E, C o los betacarotenos, tampoco el uso de ácido fólico ni la terapia hormonal o los moduladores de estrógenos ( SERM ). La información de base proviene de 75 % de hombres caucásicos, aunque reconoce que es la mejor información disponible en el momento.

No se debe olvidar, que de todas maneras el riesgo cardiovascular para la mujer persiste a largo plazo. Datos del estudio de Framingham indican que el riesgo durante la vida restante para una mujer de 50 años, que en el momento de la evaluación está libre de riesgo, puede ser de 39 %. Esto excede el riesgo a largo plazo para cáncer de seno, cáncer de pulmón y cáncer colorectal combinados. Los índices desarrollados hasta ahora son unos buenos instrumentos, aunque deba reconocerse las limitaciones aquí anotadas. Su valor predictivo actualmente sólo se extiende hasta 10 años en el futuro.

El ginecólogo y el médico del Siglo XXI deben incorporar de rutina la aplicación de estos instrumentos en la consulta rutinaria, para identificar y orientar a la mujer en riesgo. De otra forma no se da cabal cumplimiento al cuidado que se nos ha encargado de la mujer.

Referencias

1. DANE [ homepage on the Internet ]. Bogotá D.C.: Cuadro 5. Defunciones, por grupos de edad y sexo, según lista de causas agrupadas 6/67 CIE -10 de OPS Preliminar. Available from:
http://www.dane.gov.co/index.php?option=com_content&task=category&sectionid=16&id=395&Itemid=891.
2. Executive Summary of the Third Report of the National Cholesterol Education program ( NCEP ) Expert Panel on Detection, Evaluation and Treatment of high blood cholesterol in adults ( Adult Treatment Panel III ). JAMA.2001; 285:2486 – 2497.
3. Ridker PM, Buring JE, Rifai N, Cook NR. Development and validation of improved algorithms for the assessment of global cardiovascular risk in women: the Reynolds Risk Score. JAMA. 2007; 297: 611-9.
4. Mosca L, Banka C, Benjamin E, Berra K, Bushnell C, Dolor RJ, et al. Evidence-based guidelines for cardiovascular disease prevention in women: 2007 update. Circulation. 2007 Feb 19; [Epub ahead of print]. Available at: http://circ.ahajournals.org

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Tuesday, May 30, 2006

Control de Síntomas Climatéricos con Diferentes Dosis de Tibolona

Miércoles 31 de Mayo, 2006

Control de síntomas climatéricos con diferentes dosis de Tibolona

Control de síntomas climatéricos con diferentes dosis de Tibolona

Control de los síntomas climatéricos con diferentes dosis de Tibolona

Jaime Urdinola M.D.
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Coloquio /Almuerzo sobre Menopausia – Miércoles 31 de Mayo, 2006
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El manejo de los síntomas climatéricos es prácticamente la única indicación actual de la terapia hormonal con esteroides, aprobada por la mayoría de las agencias regulatorias de medicamentos en el mundo después de la primera publicación de resultados de la WHI ( Iniciativa de Salud femenina )1

Tibolona, un STEAR = Selective Tissue Estrogenic Activity Regulador = Regulador Selectivo Tisular de la Actividad Estrogénica puede cumplir el papel de las terapias estrogénicas clásicas, previniendo al mismo tiempo la estimulación endometrial 2 . Este efecto de control de las oeladas de calor se debe a la potencia estrogénica que le confieren sus dos metabolitos estrogénicos, 3-alfa y 3-beta.

La prevención de la estimulación endometrial se debe al tercer metabolito de la tibolona, el Δ 4-isómero, que al poseer propiedades androgénicas y gestagénicas y al ser formado en el hígado, en el intestino y localmente en el mismo endometrio, previene su estimulación.

Previamente existían datos acerca de la eficacia de la dosis usual y que es la que se consigue en Colombia, de 2.5mg, para el alivio de los síntomas climatéricos, efecto que se había comparado con la dosis de la terapia basada en estrógenos 3-4.

Landgren et al 5 del Hospital Karolinska en Estocolmo, Suecia y en 28 centros en total en Suecia, Holanda, Finandia y Noruega establecieron la potencia de 4 dosis de tibolona para el alivio de los síntomas climatéricos, en un subgrupo de mujeres que se encontraban muy sintomáticas , con un mínimo de 7 episodios de oleadas de calor y sudores cada día.-

Participaron 770 mujeres que recibieron tibolona en dosis de 0.625, 1.25, 2.5 ó 5 mg o placebo, durante 12 semanas. De las 770, 317 presentaban por lo menos 7 episodios de oleadas de calor y sudores. La frecuencia y la intensidad de los síntomas climatéricos se evaluaron en forma basal y a las 4, 8 y 12 semanas de tratamiento.

En la investigación en referencia se tuvo en cuenta también el manchado / sangrado vaginal mediante el uso de tarjetas diarias, así como el registro de eventos adversos averiguado mediante preguntas activas.

En los resultados se pudo apreciar, que tibolona induce una disminución en la frecuencia y en la intensidad de los síntomas climatéricos, en forma estadísticamente significativa y en dosis de 1.25 mg o más al hacer la comparación con placebo.

La incidencia de manchado / sangrado vaginal o de eventos adversos fue similar en todos los grupos que recibieron osis de tibolona, excepto en el grupo que recibió 5 mg de tibolona, donde la incidencia fue aproximadamente el doble. En relación a este efecto, se ha comparado el uso de la tibolona con la terapia hormonal clásica combinada continua, presentándose el sangrado durante los primeros meses de tratamiento aunque en menor cantidad 6.

La tasa de abandono debida a un insuficiente efecto terapéutico fue sustancialmente más alta en los grupos con una dosis de tibolona de 0.625 y 1.25 mg, cerca del 10 %, si se les compara con los grupos que recibieron las dosis de 2.5 y 5.0 mg, cerca del 1 %.

Los autores concluyen que los esfectos de la tibolona, en este subgrupo de mujeres muy sintomáticas no difieren mucho de la población total estudiada.
Ellos consideran que una dosis diaria de 2.5 mg es la dosis óptima para ambas poblaciones, para la población total del estudio así como para el subgrupo de mujeres muy sintomáticas. Sin embargo, si se deseara optimizar el tratamiento individual, la dosis de 1.25 mg podría tomarse también en consideración.

La incidencia y la naturaleza de los eventos adversos informados fueron menores así como el número de mujeres que descontinuaron fue bajo, lo que indica una buena aceptación general del tratamiento.





Referencias

1- Writing Group for the Women’s Health Initiative Investigators. Risks and benefits of estrogen plus progestin in healthy postmenopausal women: princi- pal results from the Women’s Health initiative randomized controlled trial. JAMA 2002; 288: 321- 333

2- Kloosterboer HJ. Tibolone: a steroid with a tissue-specific mode of action. J Steroid Biochem Mol Biol 2001; 76:231-8

3- Modelska K, Cummings S. Clinical review 140. Tibolone for postmenopausal women.: systematic review of randomised trials. J Clin Endocrinol Metab 2002; 87: 16-23

4- Landgren MB et al. Dose-response analysis of effect of tibolone on climacteric symptoms. BJOG 2002; 109:1109-14

5- Landgren MB, Helmond FA, Engelen S. Tibolone relieves climacteric symptoms in highly symptomatic women with at least seven hot flushes and sweats per day. Maturitas 2005; 50:222-230

6- Archer DF, Picar JH, Bottiglioni F. Menopause Study Group. Bleeding patterns in postmenopausal women taking continuous combined or sequential regimens of conjugated estrogens with medroxyprogesterone acetate. Obstet Gynecol 1994; 83:686-92

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Tuesday, February 14, 2006

La Terapia Hormonal y la Enfermedad Cardiovascular

La Polémica Continúa

La Terapia Hormonal ( TH ) y la Enfermedad Cardiovascular ( ECV )

La Terapia Hormonal ( TH ) y la Enfermedad Cardiovascular ( ECV )

La Terapia Hormonal ( TH ) y la Enfermedad Cardiovascular ( ECV )


Jaime Urdinola M.D.

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Pasaron décadas basadas en pruebas / evidencia de estudios observacionales, acerca del uso de la TH en la prevención de la ECV en mujeres postmenopáusicas.

Sin embargo, a la luz de los últimos estudios aleatorizados y controlados, que han examinado los efectos de la TH sobre la ECV, una respuesta definitiva sobre su valedera indicación en prevención, no parece estar aún disponible.

Para intentar aclarar las dudas, está el análisis sistemático de Dianna J. Magliano et al. 1, aparecido en forma adelantada en la edición electrónica del BJOG, el cual revisa las bases de datos MEDLINE, EMBASE, la Biblioteca Cochrane, DARE y CENTRAL, y entre 1004 resúmenes analizados sólo selecciona los siguientes estudios, de alta calidad, controlados con placebo y aleatorizados y que tuvieran siquiera un año de duración:

- ERA = Estrogen Replacement and Atherosclerosis Trial 2
- ESPRIT = Oestrogen in the Prevention of Reinfarctation Trial 3
- HERS = Heart and Estrogen Replacement Study 4-6
- WAVE = Women’s Angiographic Vitamin and Estrogen Trial 7
- WEST = Women’s Estrogen for Stroke Trial 8
- WHI-EP = Women’s Health Initiative Estrogen and Progestogen Trial 9-11
- WHI-E = Women’s Health Initiative Estrogen Only Trial 12

Se analizaron –en este metanálisis - los riesgos relativos ( RR ) para todas las causas de mortalidad, la Enfermedad Cardíaca Coronaria, el Infarto Agudo del Miocardio (IAM ) no fatal y toda la Enfermedad Cerebrovascular ( ECV ).

Estos autores no encontraron que la TH tuviera un efecto significativo para todas las causas previamente anotadas, pero el RR para ECV fue de 1.29 ( Intervalo de Confianza = IC 1.13 – 1.48 ).

Concluyen por lo tanto, que la TH no cambia de manera significativa el riesgo para todas las causas de mortalidad, para la muerte por ECC o para el IAM no fatal pero sí incrementa el riesgo de ECV en la mujer postmenopáusica.

Al final de su publicación hacen varias aclaraciones. Por ejemplo, los estudios hastaahora han sido realizados principalmente en lo que en EE.UU se denomina mujeres de origen caucásico, necesitándose investigación en otras poblaciones. El WHI no se ajusta totalmente a esta aclaración.
La investigación debería concentrarse más en mujeres con alto riesgo para ECV, como por ejemplo las diabéticas o aquellas con estados de hipercoagulabilidad.
No existe claridad completa sobre la relación existente entre diferentes combinaciones hormonales, dosis y preparados, las interacciones posibles de la TH con la homocisteína o el efecto potencial de modificación que pueda tener la aspirina.

Por las razones anteriores, uno debe interpretar y comparar cuidadosamente los efectos de la TH y balancear el riesgo / beneficio en forma individual para cada paciente.
De acuerdo con lo que anotan estos autores, el uso de TH durante 3 a7 años no aumenta el riesgo para ECV, aunque no tenga efecto sobre los otros factores.
Consideran finalmente, con base en los datos obtenidos, que el uso de la TH en la reducción del riesgo o en la prevención de la ECV no está justificado de acuerdo a este análisis sistemático y metanálisis de estudios experimentales.


Entretanto, apareció hace 2 días la publicación de la WHI sobre el impacto de la terapia con sólo estrógenos sobre la ECV 13 , el cual analiza 10739 mujeres con edad promedio de 63.6 años, quienes previamente habían sido sometidas a histerectomía. Este informe incluye los resultados finales, adjudicados para los desenlaces de eficacia primaria
( IAM o muerte coronaria ), para los desenlaces coronarios secundarios y el análisis de los subgrupos. Los autores indican que los estrógenos equinos conjugados no proporcionaron, en general, protección contra IAM o contra la muerte coronaria en mujeres postmenopáusicas aparentemente sanas, durante un período de uso de 7 años. Afirman los investigadores, sinembargo, que los resultados sugieren un riesgo disminuído para la ECC tratada sólo con estrógenos, en mujeres de 50 a 59 años.

Y para continuar con la polémica que no cesa, Francine Grodstein publica en Enero 2006 14 un nuevo análisis sobre su Estudio de las Enfermeras ( NHS ), en la misma línea y con conclusiones similares a sus informes previos, intentando aclarar una vez más los hallazgos discrepantes entre sus hallazgos y los reportados por la WHI. Se refiere específicamente a un análisis prospectivo sobre la relación entre TH y ECV, relativa a la edad y el tiempo de iniciación desde la menopausia, en participantes postmenopáusicas del NHS, con seguimiento realizado entre 1976 y 2000. Aquellas mujeres que inician la TH cerca de la menopausia tienen un riesgo significativamente disminuído de ECC. Sus datos apoyan la posibilidad que el momento de iniciación de la TH en relación al comienzo de la menopausia pueda influenciar el riesgo coronario. Hace la salvedad, de que muy pocas mujeres en el NHS iniciaron su terapia una vez avanzada la menopausia y que fueran sometidas a la debida aleatorización. . Por esta razón y con los datos disponibles, no se atreve a sacar conclusiones firmes y definitivas.

Deberemos esperar a los resultados del estudio
- KEEPS = Kronos Early Estrogen Prevention Study, el cual es un ensayo aleatorizado, controlado y doble enmascarado de 720 mujeres que proporcionan datos prospectivos sobre los riesgos y beneficios de la TH temprana en la menopausia, particularmente en relación a la progresión de la arterioesclerosis ?

La polémica continúa…

Referencias
1- Magliano J et al
. Hormone therapy and cardiovascular disease: a systematic review and meta-analysis. BJOG 2006; 113: 5-14
2- Herrington DM et al. Effects of estrogen replacement on the progression of coronary-artery atherosclerosis. N Engl J Med 2000; 343: 522- 29
3- Cherry n et al. Oestrogen therapy for prevention of reinfarctation in postmenopausal women: a randomized placebo controlled trial. Lancet 2001; 360: 2001-2008
4- Grady D et al. Cardiovascular disease outcomes during 6.8 years of hormone therapy: Heart and Estrogen / progestin Replacement Study follow-up ( HERS II ). JAMA 2002; 288: 49-57
5- Simon JA et al. Postmenopausal hormone therapy and risk of stroke: The Heart and Estrogen / progestin Replacement Study ( HERS ). Circulation 2001; 103: 638 – 642
6- Hulley S et al. Noncardiovascular disease outcomes during 6.8 years of hormone therapy: Heart and Estrogen / progestin Replacement Study follow-up ( HERS II ). JAMA 2002; 288: 58-66
7- Waters DD et al. Effects of hormone replacement therapy and antioxidant vitamin supplements on coronary atherosclerosis in postmenopausal women: a randomized controlled trial. JAMA 2002; 288: 22432-2440
8- Viscoli CM et al. A clinical trial of estrogen – replacement therapy after ischemic stroke. N Engl J Med 2001; 345: 1243 – 1249
9- Smoller WS et al. Effect of estrogen plus progestin on stroke inm postmenopausal women: the Women’s Health initiative: a randomized trial. JAMA 2003; 289: 2673 – 2684
10- Manson JE et al. Estrogen plus progestin and the risk of coronary heart disease. N Engl J Med 2003; 349: 523 – 534
11- Writing Group for the Women’s Health Initiative Investigators. Risks and benefits of estrogen plus progestin in healthy postmenopausal women: principal results from the Women’s Health initiative randomized controlled trial. JAMA 2002; 288: 321- 333
12- Anderson GL et al. Effects of conjugated equine estrogen in postmenopausal women with hysterectomy, the Women’s Health Initiative randomized controlled trial. JAMA 2004; 291. 1701 – 1712
13- Hsia J et al. Conjugated equine Estrogens and Coronary Heart Disease. The Women’s Health Initiative. Arch Intern Med 2006; 166: 357- 365
14- Grodstein F et al. Hormone Therapy and Coronary Heart disease: The Role of Time since Menopause and Age at Hormone Initiation. J Women’s Health 2006; 15: 35- 44


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Wednesday, August 31, 2005

Reducción del Colesterol: Dieta y Estatinas

Reducción del Colesterol: Dieta y Estatinas

Reducción del Colesterol: Dieta y Estatinas

Jaime Urdinola M.D.
Avenida 9 117-20 Cons. 326
Asociación Médica de los AndesBogotá D.C. 10 – Colombia
Teléfono: 571/ 215 23 00 Celular: 57/ 315 236 28 08 Nuevo !
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bloggers: www.urdinolamenopausia.blogspot.com
www.urdinolamenopausia2.blogspot.com

Coloquio /Almuerzo sobre Menopausia Agosto 31, 2005
Sala de Juntas 1er Piso Asociación Médica de los Andes Avenida 9 117-20
Bogotá D.C. 10 – Colombia
Invitado: Dr. Enrique Melgarejo R.
Cardiólogo - Electrofisiólogo
Profesor Titular Medicina - Universidad Militar Nueva Granada
Director Médico ANGIOGENESIS, Bogotá D.C.




DISLIPIDEMIA Y CARDIOLOGIA DE LA MUJER

Se proyecta que este año 2005 mueran en Colombia 26840 mujeres por problemas cardiovasculares.
La mortalidad cardiovascular en las mujeres se ha incrementado durante los últimos 25 años.
El problema crucial radica en el cambio de estilo de vida: la mujer actual es más competitiva, maneja una carga laboral “doble” (trabajo y hogar), es más propensa al distrés, se ha tornado cada vez más sedentaria con las consecuencias de obesidad, fuma mucho más y se nutre en forma inapropiada.
A todo lo anterior se agrega que por el simple hecho de empezar la menopausia, hay un casi abrupto cambio en su perfil lipídico: disminuye el colesterol “bueno” o HDL y aumentan los triglicéridos, los cuales tienen un gran componente de moléculas pequeñas densas aterogénicas.
Si sumamos todo lo anterior, la mujer menopáusica que no ha llevado un estilo de vida adecuado, al llegar a la 5ª década de la vida sufre en una alta proporción el riesgo a desarrollar aterosclerosis y arterioesclerosis (placas en la pared vascular y endurecimiento arterial, respectivamente).
De ahí la importancia de conocer el perfil lipídico COMPLETO en la mujer antes de llegar a la menopausia para establecer su riesgo aterogénico y empezar oportunamente los cambios terapéuticos de estilo de vida.

Qué es un perfil lipídico completo?

Deberá cuantificarse el colesterol total, el colesterol LDL (o “malo”) , el HDL (o “bueno”) y los triglicéridos. P.Ej: tener un colesterol total de 248mg/dl = alto- puede ser engañoso, ya que puede estar aumentado a expensas de la fracción HDL, que por el contrario es protectora.

Cómo se debe manejar la dislipidemia?

Actualmente ha cambiado el abordaje del problema de la dislipidemia.
Se maneja con el nuevo concepto de “Riesgo Global”.
Estos es: establecer el r i e s g o i n d i v i d u a l de cada persona para tener un desenlace tal como infarto, angina de pecho, intervencionismo tal como “by-pass” = puente coronario o angioplastia-stent, o mortalidad cardiovascular.
Para lo anterior se aplican las tablas de Framingham –de dominio público- o las de SCORE (europeas). Estas tablas se basan en datos de hipertensión arterial sistólica tratada y/o no controlada, tabaquismo, perfil lipídico, presencia de hipertrofia ventricular izquierda (electrocardiograma) y la tabla automáticamente da un puntaje, que según su rango, clasifica a la persona en Riesgo muy Alto, Riesgo Alto, Riesgo Intermedio y Riesgo Latente.
Con base en el riesgo obtenido, se procede a fijar las METAS del tratamiento.
- Si es de riesgo Muy Alto, la fracción LDL del colesterol deberá estar por debajo de 70mg/dl.
- Si está en Riesgo Alto, la meta para el LDL deberá ser <100 mg/dl.
- Para Riesgo Intermedio, el LDL deberá estar por debajo de 130mg/dl.
- En Riesgo Bajo o latente, por debajo de 160mg/dl.
- La fracción HDL deberá idealmente estar siempre por encima de 45mg/dl.
- Los triglicéridos por debajo de 150mg/dl, especialmente si hay componentes del Síndrome Metabólico (Obesidad abdominal, HDL bajo, intolerancia a carbohidratos, triglicéridos altos y/o hipertensión arterial).

Un hecho práctico y racional es que a toda mujer diabética tipo II –independientemente de si es o no menopáusica - , no es necesario aplicarle las tablas, ya que por el simple hecho de ser diabética, deberá ser clasificada como Riesgo Alto.
Otra historia es si es menopáusica precoz y diabética: Riesgo Muy Alto.
Al enfermo (a) diabético (a ) se le considera como un paciente para Prevención Secundaria. En otras palabras, el hecho de ser diabético, se comporta desde el punto de vista de riesgo de mortalidad cardiovascular como el de una persona no diabética quien ya sufrió un infarto. Además –como ya se comentó en el Foro anterior del Dr Jaime Urdinola-, la enfermedad coronaria es más agresiva y letal en las mujeres. La mujer hace infartos más extensos, se re-infarta más y sobrevive menos un infarto con relación al hombre.

Si una mujer tiene el denominado Síndrome Metabólico –ver arriba-, tampoco es necesario aplicar las tablas, puesto que su Riesgo será automáticamente el calificado como de Riesgo Intermedio.

El Riesgo Global determina también las metas de cifras tensiónales

- Si es una mujer diabética, la meta deberá ser <130/80mm Hg.
- Si tiene nefropatía, la TA deberá ser<125/85mm Hg.
- De lo contrario, siempre la presión arterial deberá estar por debajo de 140/90mm Hg.
Para llegar a las metas, usualmente es necesario emplear terapia combinada.

Cual es el abordaje inicial de las dislipidemias?

El pilar fundamental deberá siempre ser iniciar con cambios terapéuticos de estilo de vida = CTEV : No fumar, dieta ojalá sin grasas saturadas o animales, sin utilizar azúcar refinada, ejercicio mínimo 20 minutos 4 veces a la semana –nunca sólo ciclovías dominicales-, combatir el sobrepeso tipo androide o de manzana =concentrado en abdomen-, control de las cifras tensionales, de los factores estresantes y luego sí proceder al abordaje farmacológico. Para lograr los CTEV se requiere motivación e idealmente involucrar a la familia.

Cómo llegar a las metas en las dislipidemias?

Como ya se mencionó, establecer el riesgo global y luego el tipo de dislipidemia
Si predomina la hipertrigliceridemia, el manejo dietario deberá ser quitar azúcares y disminuir carbohidratos a una sola y pequeña porción en cada comida, más ejercicio. Si no se ha llegado a la meta en un tiempo prudencial, iniciar manejo con fibratos (fenofibratoe, bezafibrato o gemfibrozil).

Si la dislipidemia predomina o es a expensas de colesterol, suprimir grasas animales (consumir carnes magras, pollo y pescado sin piel, lácteos descremados, evitar fritos, disminuir consumo de huevos y consumir aceite de canola, de oliva, de girasol o de maní y jamás re-fritar el mismo aceite).
Si no se ha alcanzado la meta, iniciar manejo con estatinas.

Cual es la mejor estatina?

La que permita llegar a las metas en dosis con comprobada seguridad.
Hay que añadir que las estatinas –en general como efecto de clase- tienen una serie de efectos pleiotrópicos que las hacen benéficas más allá de bajar cifras de colesterol. Ejercen un efecto anti-oxidante, algún aumento del colesterol HDL, efecto anti-inflamatorio a nivel de la pared vascular, restauran la función endotelial, etc. De ahí que su uso deberá ser permanente. Las dislipidemias, al igual que la HTA y la diabetes, requieren manejo permanente y no tratamientos “curativos” de 3-6 meses.

Si la dislipidemia es mixta, iniciar manejo de acuerdo al componente predominante (triglicéridos o colesterol). En este caso se tendrá como meta el colesterol no HDL, cuyo valor normal según cada categoría de riesgo deberá ser 30md/dl más que el de la meta

Si se trata de una dislipidemia por HDL bajo, el ejercicio deberá ser la base fundamental del tratamiento. Aunque los estrógenos aumentan precisamente el HDL, su uso ya no está validado como indicación para prevención cardiovascular. En esta caso el ácido nicotínico y/o fibratos será el manejo farmacológico ideal.

Una detección precoz –desde antes de la menopausia- de las dislipidemias, la intervención también precoz mediante los CTEV y el manejo racional farmacológico serán la base fundamental para atenuar la epidemia de alta mortalidad cardio-cerebro-vascular de la mujer del sigloXXI, la cual ya ha llegado a cifras preocupantes.
Por cada mujer que muere de Ca de ovario, ya 10 han muerto previamente de infarto.

Solo previniendo y no golpeando a la enfermedad cuando ya ha hecho daño, es que podremos ser verdaderos médicos efectivos.


Enrique Melgarejo R. MD
Cardiólogo-Electrofisiógo
Profesor Titular de Medicina - Universidad Militar Nueva Granada
Director Médico ANGIOGÉNESIS
Presidente Emérito Colegio Panamericano del Endotelio


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Tuesday, July 26, 2005

Problema Cardiovascular y su Prevención en la Mujer Colombiana


Problema Cardiovascular y su Prevención en la Mujer Post-Menopáusica Colombiana

Jaime Urdinola M.D.
Avenida 9 117-20 Cons. 326- Asociación Médica de los Andes
Bogotá D.C. 10 – Colombia
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Coloquio /Almuerzo sobre Menopausia Julio 27, 2005
Sala de Juntas 1er Piso Asociación Médica de los Andes
Avenida 9 117-20 - Bogotá D.C. 10 – Colombia
Invitado: Dr. Enrique Melgarejo R. – Cardiólogo - Electrofisiólogo de la Clínica de Marly - Profesor Titular Medicina - Universidad Militar Nueva Granada - Director Médico ANGIOGENESIS, Bogotá D.C.


De acuerdo con los datos del DANE ( Departamento Administrativo Nacional de Estadística, de la República de Colombia ) para el año 2002, la Mortalidad en la Mujer según la lista de Causas Agrupadas 6/67 CIE-10 de OPS se debe con mayor frecuencia a problemas cardiovasculares.

Estos se encuentran prácticamente en el primer lugar en este grupo de edad, ya que aunque el DANE no ha dilucidado aún si la Muerte por Violencia continúa ocupando el primer lugar en forma general, esto no sería lo de esperar para los grupos etáreos considerados, de adultas mayores a 50 años.

Las causas consideradas son:
301- Fiebre reumática aguda y enfermedades cardíacas reumáticas crónicas
302- Enfermedades hipertensivas
303- Enfermedades isquémicas del corazón
304- Enfermedad cardiopulmonar, de la circulación pulmonar y otras enfermedades del corazón
305- Paro cardíaco
306- Insuficiencia cardíaca
307- Enfermedades cerebro-vasculares
308- Aterosclerosis
309- Resto de enfermedades del sistema circulatorio


La mortalidad general en mujeres es de 6.8 x 1000. Se mantiene en números absolutos por debajo del número de muertes en hombres hasta los 80 años, cuando el número de mujeres que mueren aumenta, debido a que su número total restante será mayor frente al grupo de los hombres. La excepción es en el grupo de Enfermedades cerebro-vasculares, en el cual la mortalidad femenina total es mayor que en hombres.

En 2002 se presentaron 192 262 muertes en total, 76 194 en mujeres ( 39.6 % ). Sobre esta última cifra, se presentaron 26 152 ( 34.3 % ) por las causas cardiovasculares arriba anotadas.
Esto se podría traducir en 3 muertes cada hora durante todo un año por estas causas, dentro del territorio colombiano.

A continuación, la Tabla 1 muestra el número total de mujeres mayores de 50 años en el país, de acuerdo con la proyección del DANE para el año 2005.


Tabla 1. Mujeres > 50 años en Colombia - 2005

Total de Mujeres > 50 años 3 774 957
Mujeres 50-59 años 1 897 352
Mujeres 60-79 años 1 610 525
Mujeres > 80 años 267 080


Estos datos pueden consultarse en http://www.dane.gov.co/inf_est/vitales.htm 1

Aunque se han hecho avances considerables acerca de nuestros conocimientos sobre intervenciones para la prevención de la Enfermedad Cardiovascular ( ECV ), no se cuenta en mi conocimiento con normas específicas para la prevención de estos eventos en las mujeres colombianas.

El problema cardiovascular debe ser considerado como un objetivo primario para las intervenciones de prevención.

Los eventos cardiovasculares, especialmente los coronarios, son fatales. Cerca de 2/3 de las mujeres que mueren súbitamente no han presentado síntomas previos o prodromos que hayan sido reconocidos. Ese es el gran valor que tiene la prevención de las enfermedades coronarias. Otras formas de ECV como las formas ateroscleróticas / trombóticas y la enfermedad arterial periférica son también de importancia critica en la mujer.

A raíz de los informes de la WHI ( Iniciativa de Salud Femenina ) y del estudio HERS ( Heart and Estrogen / Progestin Replacement Study ) , los cuales de manera inesperada nos demostraron que la terapia hormonal combinada ( TH ) para la postmenopausia se asoció con efectos adversos de ECV, es necesario buscar estrategias que prevengan la ECV en la mujer. Esto permitiría diseñar recomendaciones efectivas para las mujeres, fundamentándose en un esfuerzo colaborativo entre los ginecólogos, médicos que atienden frecuentemente en forma primaria a la mujer en nuestro país así como en muchos otros del mundo, y los cardiólogos, los internistas y los médicos generales. Estos últimos que también soportan el peso mayor de la atención primaria son profesionales muy importantes en la implementación de estas recomendaciones y de las políticas de salud.


Con este mismo propósito, en los EE.UU. la AHA ( American Heart Association = Asociación Norteamericana del Corazón ) actualizó el año pasado 2004, sus Guías Basadas en Pruebas para la Prevención de la ECV en la Mujer 2. Son necesarias las Guías Colombianas.

De manera informativa, se debe tener en cuenta que el concepto de la condición de “ tener o no tener” una ECV ha sido reemplazado por la apreciación creciente de la existencia de un continuo en el proceso para desarrollar riesgo para una ECV. Aceptando así las cosas, la práctica clínica puede orientarse aplicando inicialmente el Indice de Riesgo de Framingham para Mujeres 3,4 el cual se encuentra en la siguiente Tabla 2.


Tabla 2. Espectro del Riesgo de ECV en Mujeres
Riesgo Global de Framingham


Grupode Riesgo (Riesgo Absoluto de ECC a 10 años ) Ejemplos Clínicos


Alto riesgo > 20 % ∙ ECC establecida
∙ Enfermedad cerebrovascular
∙ Enfermedad arterial periférica
∙ Aneurisma aórtico abdominal
∙ Diabetes mellitas
∙ Enfermedad renal crónica

Riesgo intermedio 10 al 20% ∙ ECV subclínica (p.ej. calcificación coronaria )
∙ Síndrome metabólico
∙ Factores múltiples de riesgo
∙ Factor simple de riesgo muy elevado
∙ Familiares en primer grado con iniciación
temprana de ECV aterosclerótica( años de edad: <>



Bajo riesgo < 10 % ∙ Puede incluir mujeres con factores múltiples
de riesgo, síndrome metabólico ó un solo
factor de riesgo o ninguno


Riesgo óptimo < 10 % ∙ Niveles óptimos de factores de riesgo y estilo
de vida saludable para corazón
ECV = Enfermedad cardiovascular ECC = Enfermedad cardíaca coronaria


La Tabla 3 sirve para recordar y poder tener en cuenta más adelante, la Clasificación y los Niveles de Prueba o de Evidencia, con el fin de poderlos aplicar en las recomendaciones clínicas que se harán más adelante.


Tabla 3. Clasificación y Niveles de Prueba/Evidencia
Fortaleza de la Recomendación
Clasificación
Clase I Intervención útil y efectiva
Clase IIa Peso de la evidencia/prueba/opinión a favor de la utilidad/eficacia
ClaseIIb Utilidad eficacia está menos bien establecida por la evidencia/prueba/opinión
Clase III Intervención no es útil/efectiva y puede ser nociva


Nivel de evidencia
A Evidencia/prueba suficiente procedente de múltiples estudios aleatorizados
B Evidencia/prueba limitada de estudios aleatorizados sencillos o procedente
de otros estudios no aleatorizados
C Basada en la opinión del experto, estudio de casos o en el cuidado estándar

Indice de generalizabilidad
1 Muy probable que los resultados se puedan generalizar a las mujeres
2 Algo probable que los resultados se puedan generalizar a las mujeres
3 Poco probable que los resultados se puedan generalizar a las mujeres
0 Incapaz de proyectar si los resultados se puedan generalizar a las mujeres

Teniendo en cuenta la información anterior, se formulan las siguientes estrategias básicas para la prevención de la ECV


Tabla 4. Estrategias de Prevención de la ECV en la Mujer Postmenopáusica en la Práctica Clínica

1. Evalúe y estratifique a la mujer dentro de la categoría de riesgo ( alto, intermedio, bajo u óptimo )
2. Enfoques sobre el estilo de vida ( dejar de fumar, ejercicio regular, control del peso y dieta saludable para el corazón ) para prevenir la ECV son recomendaciones Clase I para todas las mujeres y de alta prioridad en la práctica clínica
3. Otras intervenciones para reducir el riesgo de ECV pueden ser priorizadas de acuerdo con la fortaleza de la recomendación ( Clase I > Clase IIa > Clase IIb y dentro de cada clase de recomendación sobre la base del nivel de evidencia/prueba, con la excepción del estilo de vida, que es de alta prioridad para todas las mujeres ( A > B > C )
4. La alta prioridad para la intervención del riesgo en la práctica clínica está basada en la estratificación del riesgo ( alto riesgo > riesgo intermedio > bajo riesgo > riesgo óptimo )
5. Evite las intervenciones consideradas como de Clase III



Finalmente, tengamos en cuenta las prioridades para la prevención de la ECV en la práctica, como aparecen en la Tabla 5.


Tabla 5. Prioridades para la Prevención de la ECV en Mujeres en la Práctica Clínica según Grupo de Riesgo


Mujer con alto riesgo ( riesgo > 20% )
Recomendaciones Clase I:
● Dejar de fumar ● Actividad física / rehabilitación cardíaca ● Dieta
● Reducción de peso ● Control de la pesión arterial ● Control de lípidos / terapia con estatinas
● Terapia con aspirina ● Terapia con β-bloqueadores ● Terapia con inhibidores de la ECA ó bloqueadores del RA
● Diabetes: Control de la glicemia

Recomendaciones Clase IIa: ● Evaluar / tratar la depresión
Recomendaciones
Clase II b: ● Suplementación con ácidos grasos Ф 3 ● Suplementación con ácido fólico

Mujer con riesgo intermedio ( riesgo 10 al 20 % )
Recomendaciones Clase I:
● Dejar de fumar ● Actividad física / rehabilitación cardíaca ● Dieta saludable para el corazón
● Reducir/mantener peso ● Control de la pesión arterial ● Control de lípidos
Recomendaciones Clase IIa: ● Terapia con aspirina

Mujer con bajo riesgo ( riesgo < 10 % )
Recomendaciones Clase I:
● Dejar de fumar ● Actividad física / rehabilitación cardíaca ● Dieta saludable para el corazón
● Reducir/mantener peso ● Tratar los factores individuales de riesgo para ECV, como está indicado

Prevención del accidente cerebrovascular ( ACV ) en mujeres con fibrilación auricular
Recomendaciones Clase I:
Riesgo alto/intermedio de ACV ● Terapia con warfarina
Riesgo bajo de ACV ( <>
ECA = Enzima convertidota de angiotensina RA = Receptor de angiotensinógeno




Referencias

1- http://www.dane.gov.co/inf_est/vitales.htm

2- Expert Panel/Writing Group. Evidence-Based Guidelines for Cardiovascular Disease Prevention in Women. Circulation. 2004;109:672-693

3- Executive summary of the Third report of the Nacional Colesterol Education Program ( NCEP )expert panel on detection, evaluation, and treatment of high blood cholesterol in adults (Adult Treatment Panel III). JAMA 2001; 285: 2486 – 2497

4- http://www.nhlbi.nih.gov/guidelines/cholesterol/index.htm


CARDIOLOGIA DE LA MUJER

Enrique Melgarejo R. MD
Cardiólogo - Electrofisiólogo.
Profesor Titular Medicina - Universidad Militar Nueva Granada
Director Médico ANGIOGENESIS


Existen diferencias cerebro-cardiovasculares de las mujeres con relación al hombre ?

La respuesta es Sí !

Desde la misma vida intrauterina y una vez empezado el proceso de diferenciación de los órganos y sistemas y cumpliendo el influjo genético, el sistema cardiovascular inicia su proceso de desarrollo generando y modulando receptores, que los hará susceptibles a los diferentes estímulos hormonales
Es así como, por ejemplo, el endotelio expresará sus receptores tipo alfa y beta para los estrógenos, significativamente en forma más densa en la mujer que en el hombre. Esto se traducirá en una mayor producción de Oxido Nítrico (NO); muy seguramente esta es la explicación del por qué las mujeres tienen un grado importante de protección contra la aterosclerosis, hasta el período de la menopausia.

Pero….si la mujer en su período fértil es fumadora y/o diabética o tiene múltiples factores de riesgo asociados (FdeR) e incluso usa prolongadamente la anticoncepción oral, pierde esa protección. Esto explica por qué las mujeres actualmente se infartan en edades más precoces.

Y…… cuando llega la menopausia y cesa la producción de estrógenos, se pierda casi abruptamente esta protección, ocasionando una exposición a los FdeR sin dar tiempo a que haya habido un proceso de “defensa”. . Simplemente, a mayor agresión en menor tiempo, mayor respuesta de daño vascular.

Esto explica por qué la mujer sobrevive menos a un infarto que el hombre. Este ha tenido oportunidad a través del tiempo de generar formación de colaterales o de microcirculación, que en un momento dado puede permitir que el infarto o la necrosis no sea tan extensa. La mujer no tiene esta oportunidad y el infarto por consiguiente será siempre mayor. Y si es sometida a by-pass o puente coronario, resultará que la arteria mamaria interna sí es importante en la mujer (irriga además gran parte del esternón).


Además, una vez se inicia la menopausia, hay también un rápido cambio en el comportamiento del perfil lipídico de las mujeres: disminuye la fracción HDL ó protectora del colesterol y tiende también a aumentar los triglicéridos. Obviamente, esto agrava su pérdida de defensa ante el proceso aterosclerótico.

Y para completar, la mujer tiene otro FdeR asociado y es la discriminación y el “distrés” fruto de la mayor competitividad en el trabajo (menor remuneración con relación al hombre) aunado al hecho de que la mujer, además de cumplir y mantenerse en el trabajo, debe atender las funciones propias de su hogar con la carga adicional que esto implica.

Otro aspecto es el comportamiento en lo referente a la farmacodinamia, pues las mujeres no responden en igual forma a ciertos fármacos, con relación al hombre.
Igualmente, la mujer es más susceptible a la Hiper Tensión Arterial, al hipotiroidismo y obviamente a padecer ovario poliquístico, los cuales tienen un reconocido impacto no sólo metabólico sino también cardiovascular.

Y para terminar, definitivamente el manejo médico ante las mujeres es diferente que ante los hombres, agravado este hecho por la circunstancia que la casi totalidad de los estudios prospectivos con miras a aplicar la medicina basada en la evidencia, excluye a mujeres en período de vida fértil. De tal manera, no podemos extrapolar los resultados de estos estudios a las mujeres en general

Se pensaba –por estudios observacionales- que la suplencia hormonal iba a permitir una prolongación de la integridad vascular. Pero ya sabemos que la respuesta científica a la simple observación fue otra: mayor daño o riesgo vascular, hasta el punto que ya existe consenso unánime de no emplear suplencia hormonal como prevención cardiovascular ni primaria y menos secundaria.

Actualmente existe la controversia de si la forma de administración ( transdérmica y no oral), para evitar el primer paso hepático y la producción de la PCR ( proteína C reactiva ) y la activación de ciertos factores de coagulación, pueda permitir su empleo cuando la calidad de vida así lo indique (síntomas climatéricos). O si la mujer que ha tenido un estilo de vida sano – y tiene por lo consiguiente un endotelio sano- sí pueda usar estrógenos para preservar su vasculatura.

Por ahora, tan sólo el tiempo tiene la respuesta final.

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Thursday, June 30, 2005

Angeliq, la última novedad en terapia hormonal

Angeliq, la última novedad en terapia hormonal
Angeliq la última novedad en Terapia Hormonal
Con propiedades antialdosterona y antiandrogénicas
Terapia Hormonal Actualizada


Jaime Urdinola M.D.
Avenida 9 117-20 Cons. 326
Asociación Médica de los Andes
Bogotá D.C. 10 – Colombia
Teléfono: 571/ 215 23 00 Celular: 57/ 300 215 9742
Coloquio /Almuerzo sobre Menopausia Marzo 30, 2005
Salón Guillermo Umaña – 1er Piso Asociación Médica de los Andes
Avenida 9 117-20 - Bogotá D.C. 10 – Colombia

Drospirenona
Qué se espera hoy de un gestágeno, después de todas las controversias que se han despertado sobre el efecto de los gestágenos con las publicaciones de la WHI ?
La primera preocupación está relacionada con sus posibles efectos sobre el sistema cardiovascular.

Drospirenona ( DRSP ) es un gestágeno único que ofrece nuevas dimensiones en este aspecto.
Se deriva de la 17α-espironolactona. Se considera que su perfil farmacodinámico está muy cercano al de la progesterona natural, con propiedades antialdosterona y antiandrogénicas, pero sin poseer actividad estrogénica, androgénica, antiglucocorticoidea o mineralocorticoidea.

Su afinidad por el receptor mineralocorticoideo lo convierte prácticamente en un antagonista de la aldosterona.
Esto no es solamente importante en el Sistema Renina-Angiotensina-Aldosterona, ya que también actúa directamente sobre el sistema cardiovascular 1.
Esta acción se puede explicar, teniendo en cuenta su favorable impacto sobre el sistema cardiovascular, como consecuencia de sus propiedades directas antialdosterona, al bloquearla (efectos deletéreos de la aldosterona pueden ser la fibrosis vascular, la fibrosis miocárdica y necrosis, la pérdida de potasio y magnesio, la retención de sodio, las arritmias ventriculares, la disfunción autonómica con potenciación de las catecolaminas y la disminución en la frecuencia y en la variabilidad cardíaca, la disfunción endotelial, los efectos hipertensivos a nivel central y los efectos protrombóticos y de alteración en la fibrinolisis 2 ).

Hoy en día está presente en una novedosa y actualizada Terapia Hormonal Continua Combinada [ THCC]
( con la mitad de la dosis usual del estrógeno 17ß-estradiol = 1mg ), en dosis de 2mg por tableta y cuyo nombre comercial es el de Angeliq . De esta manera cumple con las recomendaciones y con el consenso en el mundo, para utilizar las dosis más bajas posibles en terapia hormonal ( TH ).
Esta THCC es efectiva en el tratamiento de síntomas vasomotores como las oleadas de calor, así como también en la mejoría de la densidad mineral ósea de la cadera. Después de tomarla durante un año, 80% de las mujeres participantes en las investigaciones clínicas presentaron amenorrea.

No sólo la dosis actual en uso de 2mg, sino también la combinación con 1 y 3 mg de DRSP se asociaron con un perfil favorable de seguridad, con excelente protección endometrial ya que no se presentaron ni hasta 1 ó 2 años después, casos de hiperplasia o de cáncer endometrial.
Favorable perfil de lípidos, sin evidencia que su efecto atenuara las acciones benéficas del 17ß-estradiol sobre los mismos, teniendo en cuenta la falta de androgenicidad de la DRSP.
La DRSP influencia ligeramente el peso, produciendo pequeñas disminuciones en el mismo, probablemente como efecto de las propiedades antialdosterona de este gestágeno, evitando o disminuyendo la retención de líquidos. Los eventos adversos que se presentaron con Angeliq no fueron diferentes a los que se han observado con las preparaciones estándar conocidas de TH.

En el manejo de los síntomas climatéricos

Existe evidencia relacionada con que la combinación de 1mg de estradiol con así sea 1, 2 ó 3mg de DRSP, es segura y efectiva para el tratamiento de síntomas climatéricos 3, con base en un trabajo realizado en 11 centros en Alemania y 8 en Holanda que comprendió 225 mujeres postmenopáusicas caucásicas sanas.

Criterio principal de admisión de las mujeres estudiadas, fue que presentaran diariamente por lo menos 5 episodios de moderados a severos de oleadas de calor durante por lo menos 7 de los últimos 14 días precedentes.
Las mujeres deberían tener útero intacto con endometrio normal, establecido mediante ecografía o biopsia.

La frecuencia de los síntomas vasomotores disminuyó en un rango de 86 a 90 % ( p < 0.001 ) en todos los grupos de tratamiento, en comparación con el grupo placebo que tuvo sólo 45 % de disminución. Esta disminución persistió durante 16 semanas.

Este tratamiento combinado también disminuyó la intensidad y severidad de los sudores, de los problemas de sueño, la depresión y el nerviosismo y de los problemas urogenitales. No se presentaron eventos adversos serios ( los más frecuentes mastalgia y cefalea ) ni anormalidades en los exámenes de laboratorio que pudieran ser adjudicados a esta clase de tratamiento. Sólo se presentaron dos pólipos cervicales en las mujeres estudiadas, catalogados como posiblemente relacionados con el tratamiento.

Finalmente se escogió la dosis de 2mg de DSRP, teniendo en cuenta las ligeras ventajas que tiene al inducir amenorrea.


En la prevención de la osteoporosis postmenopáusica

También se ha evaluado el efecto del preparado combinado en la prevención de la osteoporosis posmenopáusica 4.
De 180 mujeres, 75% completó el estudio durante dos años, con rango de edad entre 45 a 65 años.
Las dosis utilizadas y analizadas fueron iguales a las que se usaron en el estudio sobre el manejo de los síntomas climatéricos.

La densidad mineral ósea ( DMO ) en la columna lumbar, cadera y corporal total aumentó 7, 4 y 3% respectivamente, en todos lo grupos que recibieron la TH vs. Placebo ( p < 0.001, en todas las comparaciones ).
Disminuyeron colesterol total y LDL, pero no hubo cambios en HDL ni en los triglicéridos con todas las dosis de DRSP estudiadas, en contraposición a resultados negativos que pudieran esperarse por la acción del gestágeno sobre los lípidos . La última observación, la de que no afecta HDL ni triglicéridos, podría deberse al efecto antagonista de la DRSP sobre la acción que inducen los estrógenos sobre los lípidos.

Como lo indica la palabra prevención, el estudio fue llevado a cabo en mujeres en la fase temprana de la menopausia, con masa ósea normal, en un estudio de fase II/III buscando establecer la dosis adecuada de DRSP. Lógicamente tuvo los beneficios de la conducción en un solo centro, lo que permite un monitoreo y un procesamiento de datos más homogéneo, lo cual implica una gran validación de los resultados. Lógicamente, las desventajas pueden significar la falta de una población más heterogénea, haciendo difícil en ocasiones que los resultados puedan ser transferibles y aplicables a otras poblaciones.

Se retiró un mayor número significativo de mujeres participantes en el estudio con la dosis más baja de DRSP, debido a episodios de sangrado.


Recomendaciones

Angeliq puede utilizarse en el regimen propuesto, no sólo para controlar los síntomas menopáusicos sino también, en la prevención de la osteoporosis, posibilitando a la vez la ganancia de masa ósea.
Todo esto se ha consiguido en forma segura y se constituye en una alternativa novedosa, actualizada y de baja dosis para la TH en la postmenopausia.


Preocupación actual

La publicación iniciada en Julio 2002 de los resultados de la WHI sobre la TH y que ha continuado en forma periódica y proveniente también de otras fuentes, no sólo ha atemorizado a las mujeres en relación a la utilización de la TH sino que ha conseguido que su uso haya disminuído en todo el mundo en forma alarmante.

Esto nos lleva a la preocupación actual, ya que varias compañías de la industria farmacéutica global han retirado o sus productos o la promoción que hacían de los mismos para el mercado.

Añádase a esto el temor, sin razones ni fundamentos científicos, de los mismos colegas para prescribir la TH, así la evidencia científica sólo haya corroborado que no está indicada ni en la prevención ni en el tratamiento de la enfermedad cardiovascular.
Los datos sobre el papel de la TH combinada como causante del cáncer en el seno no pudieron lograr finalmente una significancia estadística.

Existen las indicaciones para su uso, las que son muy cautas y precisas, pero que toman a la vez en cuenta la alta seguridad y eficacia de productos como Angeliq .

Por eso la pregunta que persiste en la mente de todos se dirige a pronosticar, si con el esfuerzo aunado de las pacientes, los médicos y de la industria farmacéutica no se logrará evitar la desaparición de la TH.
La TH que ha sido concebida y dirigida al alivio de los síntomas menopáusicos en mujeres realmente necesitadas y para la prevención de la osteoporosis en aquellas con riesgo para este problema.
Qué nos deparará el futuro al respecto ?




Referencias

1. Rübig A. Drospirenone: a new cardiovascular-active progestin with antialdosterone and antiandrogenic properties. Climacteric 2003; 6 ( Suppl 3): 49-54
2. Williams GH. Cardiovascular benefits of aldosterone receptor antagonists. Climacteric 2003;6 ( Suppl ); 29-35
3. Schürmann R, Holler T, Benda N. Estradiol and drosperinone for climacteric symptoms in postmenopausal women: a double-blind, randomized, placebo-controlled study of the safety and efficacy of three dose regimens.
Climacteric 2004; 7:189-196
4. Warming L, Ravn P, Nielsen T, Christiansen C. Safety and efficacy of drosperinone used in a continuous combination with 17ß-estradiol for prevention of postmenopausal osteoporosis. Climacteric 2004; 7: 103-111
Si Ud. tiene algun comentario, duda o inquietud, puede hacer "clic" en comments y enviar su mensaje.
O si lo prefiere, tambien puede enviarsu comentario, duda o inquietud al e-mail jaime.urdinola@ama.com.co

Tuesday, June 28, 2005

Tibolona

Tibolona: Recomendaciones clínicas y guías prácticas
Grupo Internacional de Consenso sobre Tibolona


Jaime Urdinola M.D.
Avenida 9 117-20 Cons. 326- Asociación Médica de los Andes
Bogotá D.C. 10 – Colombia
Teléfono: 571/ 215 23 00 Celular: 57/ 315 236 28 08 Nuevo !
e-mail: jaimeurdinolamd@gmail.com Nuevo !
Coloquio /Almuerzo sobre Menopausia Junio 29, 2005 Sala de Juntas
1er Piso Asociación Médica de los Andes - Avenida 9 117-20
Bogotá D.C. 10 – Colombia

Resumen
Durante el mes de Octubre 2004 se reunió en Amsterdam, Holanda un panel internacional de expertos en el manejo de la menopausia, con motivo del 4º. Simposio de Amsterdam sobre Menopausia, para determinar el lugar específico de la tibolona, dentro del amplio rango de las alternativas actuales para la menopausia.

El consenso fue que la tibolona es una opción valiosa de tratamiento para las mujeres con quejas acerca de su climaterio.

La tibolona no sólo alivia los síntomas vasomotores, sino que tiene efectos positivos sobre el bienestar sexual y el humor, mejorando también la atrofia vaginal y síntomas urogenitales.
La prevención de la pérdida ósea es comparable a aquella que se obtiene con la terapia con estrógenos ( TE ) y con estrógenos y gestágeno ( TH ). Como la tibolona sólo en forma rara llega a causar proliferación endometrial no se necesita de un gestágeno adicional. Su tolerabilidad es buena, asociándose apenas con una baja incidencia de hemorragia genital y de mastalgia.

Por otra parte, la tibolona no aumenta la densidad mamográfica. Se estima que los números absolutos de mujeres con un riesgo aumentado para cáncer de seno son bajos o ausentes con tibolona así como con la TE, y que el riesgo con tibolona es significativamente más bajo que aquel que se observa con la TH. Por lo tanto, es preferible usar la tibolona que la TH en ciertas mujeres que no han sido histerectomizadas.

P. Kenemans del Departamento de Ginecología y Obstetricia del Centro Médico Universitario VU en Amsterdam, Países Bajos y L. Speroff del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregon, EE.UU. fueron los encargados de redactar la publicación, aparecida en Maturitas 2005; 51:21-28.
Los otros miembros del grupo fueron M. Birkhäuser, N. Bundred, H. Burger, A.R. Genazzanni, L. Kiesel, A.O. Mucck, M. Neves e Castro, S. Palacios, J.C. Stevenson, M.J. van der Mooren y B. von Schoultz.

Ellos propusieron que con base en las pruebas disponibles, se creara un número de subgrupos de mujeres postmenopáusicas con síntomas vasomotores, en las cuales la tibolona puede tener un valor añadido. En ellos se incluirá a aquellas mujeres con disfunción sexual, trastornos del humor o del ánimo, miomas y quejas urogenitales, así como aquellas con mayor sensibilidad en los senos o con mayor densidad mamográfica en los senos al utilizar TH.


Introducción

La tibolona tiene efectos específicos en diferentes tejidos, debido a su metabolismo que es selectivo del tejido, a la regulación de su enzimas y a la activación y/o enlace del receptor.
Después que se ingiere la tibolona, esta se convierte en 3 metabolitos:
- 3 ά – OH y 3 β – OH metabolitos de la tibolona, con efectos estrogénicos sobre hueso, vagina y los síntomas climatéricos
- isómero Δ4 con propiedades androgénicas y gestagénicas, con acción preventiva sobre la estimulación del endometrio
No se estimula el seno debido a los efectos sobre la actividad local enzimática, la cual inhibe la formación de estrógenos activos.

Por las razones anteriores se ha clasificado a la tibolona como STEAR = selective tissue estrogenic activity regulator, o en español como regulador selectivo de la actividad estrogénica tisular = RSAET. Como se puede apreciar, la tibolona tiene un perfil farmacológico diferente a las terapias convencionales de ET, TH y de los SERMs ( moduladores selectivos de los receptores de estrógenos ), por lo cual es necesario disponer de unas guías separadas que proporcionen una hemarramienta práctica para el ginecólogo y para el médico general en su práctica clínica cotidiana.


Las pruebas
1. La Eficacia
- Síntomas Climatéricos
Estudios aleatorizados controlados confirman control de oleadas de calor, sudoración e insomnio, cefalea y fatiga. Acción más lenta
Consenso : Tibolona tan efectiva como TE / TH en el manejo de síntomas climatéricos
Nivel de la Prueba: Probado

- Síntomas Urogenitales
Reversa atrofia vaginal y mejora moco cervical. Menos sequedad vaginal, dispareunia y síntomas urinarios
Consenso: Tibolona trata la atrofia vaginal y alivia los síntomas urogenitales
Nivel de la Prueba: Probado
-Líbido y Sexualidad
<> T libre. > DHEAS. Isómero Δ4 con efectos androgénicos. > deseo sexual,
> excitación, fantasías sexuales y lubricación vaginal. > Frecuencia coital, gozo y satisfacción
Consenso: Tibolona tiene efecto + sobre bienestar sexual y es más benéfica que TE / TH, pero no han hecho estudios aleatorizados controlados en disfunción sexual
Nivel de la Prueba: Biológicamente es Potencialmente Plausible
- Humor y Depresión
Normaliza niveles β- endorfinas y sus propiedades androgénicas. Más efectiva mejorando trastornos del humor. Sinérgica con drogas psicoactivas, mejorando más rápido depresión o psicosis.
Antidepresivos afectan función sexual, tibolona puede dar beneficios adicionales
Consenso: Tibolona afecta + el humor
Nivel de la Prueba: Biológicamente Plausible en la Opinión de los Expertos
- Calidad de Vida
Efectos benéficos sobre síntomas climatéricos y urogenitales, sueño, líbido y humor combinados con tasas bajas de sangrado vaginal y mastalgia mejoran la calidad de vida
Consenso: Experiencia clínica con tibolona sugiere que mejora la calidad de vida
Nivel de la Prueba: Opinión de los Expertos
- Prevención de la Pérdida Osea
Estudios aleatorizados y controlados demuestran su efectividad en aumentar la densidad mineral ósea ( DMO) y prevenir pérdida ósea. Efectos en cuello femoral y columna vertebral en mujeres postmenopáusicas tempranas y tardías hasta 10 años después y en mujeres con osteoporosis establecida
Consenso: Tibolona tan efectiva como TE / TH en la prevención de la pérdida ósea
Nivel de la Prueba: Probado
2. Seguridad y Tolerabilidad

- Tolerabilidad del seno
Causa menos sensibilidad y mastalgia, por lo cual menos mujeres suspenden
Tibolona que TH

Consenso: Tibolona causa menos sensibilidad y mastalgia que la TH
Nivel de la Prueba: Probado


- Densidad mamaria
No aumenta densidad mamaria, como factor de riesgo para Ca seno, porque puede encubrir
lesión
Consenso: Tibolona no aumenta la densidad mamaria
Nivel de la Prueba: Probado

- Seguridad mamaria
Efecto sobre seno es diferente a TH. Tibolona no aumenta proliferación del tejido mamario ya que estimula apoptosis. No aumenta riesgo
para Ca seno, ya que datos del MWS ( Million Women Study ) están sobreestimados
Consenso: Se esperan estudios aleatorizados y controlados sobre incidencia Ca seno y Tibolona antes emitir conclusión firme
Nivel de la Prueba: No concluyente
- Endometrio
Isómero Δ4 con efectos gestagénicos previene proliferación. Efecto selectivo tisular sobre sulfatasa reduce actividad estrogénica. > Amenorrea <> Atrofia Endometrio Sin Hiperplasia
Consenso: Tibolona no lo estimula, no necesita gestágeno. No requiere vigilancia ?
Nivel de la Prueba: Probado

- Cardiovascular
Datos no disponibles de estudios aleatorizados controlados. Datos de lípidos, endotelio, tono vascular, etc., mayoría son a favor. HDL, PCR no !Algunos marcadores tromboembolismo son
favorables, otros no.
Consenso: Aún no disponibles desenlaces clínicos de estudios aleatorizados controlados.
Sin datos concluyentes en enfermedad arterial y en tromboembolismo
Nivel de la Prueba: No concluyente
3. Guías Prácticas de Manejo

Mujeres Postmenopáusicas con Síntomas Vasomotores
- Tibolona puede tener Valor Agregado

- Con libido disminuída/ disfunción sexual
- Con trastornos del humor o con tratamientos psicoactivos
- Con riesgo de pérdida ósea acelerada
- Con > sensibilidad en premenopausia o con mastalgia
- Con alta densidad mamaria
- Con miomas
- Con quejas urogenitales

Mujeres que pueden beneficiarse con cambio de TE /TH
- Con mastalgia aumentada
- Con aumento de la densidad mamaria y falsas / ilegibles mamografías
- Con líbido disminuída
- Con trastornos del humor
- Con HUA ( Hemorragia Uterina Anormal ) sin causa histopatológica

Mujeres sin Síntomas Climatéricos, A Considerar
- Líbido disminuída
- Trastornos del humor
- Osteopenia

Otros grupos de mujeres, A Considerar
- En falla ovárica prematura no hubo consenso
- En terapia de “add-back” a largo plazo, para aliviar síntomas hipoestrogénicos y prevenir perdida ósea

Contraindicaciones A la Tibolona
Deben ser las mismas que para TE y TH
Conclusiones

Este consenso de recomendaciones clínicas y guías prácticas de manejo para el uso de la tibolona en mujeres postmenopáusicas fue formulado por expertos con experiencia en el campo de la terapia hormonal en la postmenopausia, sobre la base de las mejores pruebas disponibles en el momento.

No siempre la mejor prueba disponible es idéntica al deseado “Nivel 1” de evidencia obtenido con los estudios prospectivos, aleatorizados y controlados.

El grupo de expertos intentó colocar todas las pruebas disponibles juntas en un documento práctico.

Se debe recordar sin embargo, que cada decisión en la práctica médica debe adaptarse a cada paciente, después de una consejería apropiada en conjunto entre el médico y su paciente, la cual debe estar basada en el conocimiento individual así como en la pericia profesional.


Comentario de la Dra. Ivonne Diaz Yamal, Ginecóloga de PMA ( Procreación Médicamente Asistida ) de la Clínica de Marly en Bogotá

Las siguientes son importantes anotaciones para tener presentes:
1. El consenso se condujo teniendo en cuenta los niveles de las pruebas, lo que lo hace valioso
2. Tuvieron en cuenta los aspectos prácticos para su aplicación, recurriendo a los últimos estudios publicados
3. Los participantes eran expertos en terapia de reemplazo hormonal
4. Consideraron las críticas que se le han realizado al Estudio del Millón de Mujeres del Reino Unido, especialmente en relación a su poder estadístico y los pronunciamientos de sociedades científicas como EMAS ( Sociedad Europea de Menopausia y Andropausia) y la IMS ( Sociedad Internacional de Menopausia )

Algunos estudios que han sido publicados recientemente, acerca de la incidencia aumentada para cáncer de endometrio en usuarias de tibolona, son discutibles en mi opinión ( Lancet 2005; 365: 1543-51 )así como otro que ha sido crítico con el Estudio del Millón de Mujeres ( Shapiro S, Climacteric 2004; 7: 3-7), ya que en este último se observó la aparición de Ca de seno desde el primer año y con toda clase de terapia hormonal. Si se tiene en cuenta la sensibilidad del 70 al 80% de la mamografía, la posibilidad de que estas pacientes ya durante el reclutamiento tuvieran un Ca de seno de tipo silente sería probable, pero no sería entonces posible distinguir entre causa y efecto, de acuerdo a las observaciones realizadas en el estudio mencionado.

Por mi parte, pensando en las pacientes colombianas recomendaría el uso de tibolona en los siguientes casos:
a. Mujer con síntomas climatéricos y con contraindicación para utilizar estrógenos. Son conocidos los estudios con terapia de “add back” en endometriosis / miomatosis
b. Mujer con disminución de la líbido
c. Mujer con síntomas climatéricos y con densidad mamaria aumentada
d. Mujer con síntomas urogenitales
e. Mujer con mastalgia por terapia con estrógenos / gestágeno
f. Mujer con terapia con estrógenos / gestágeno y sangrado genital
g. Mujer histerectomizada con disminución de la líbido
h. Mujer con falla ovárica precoz y líbido y humor alterados
La FDA no ha aprobado aún la tibolona para prevención de osteopenia / osteoporosis.
El consenso de Octubre 2004 no pudo tener en cuenta los hallazgos endometriales del MWS de Abril 2005.
COMENTARIOS SOBRE EL ARTICULO DE TIBOLONA Y CANCER DE ENDOMETRIO: Corinne S. de Vries., Drug Safety, 28(3):241-249, 2.005

Bernardo Moreno Escallón MD

INTRODUCCION

Antes de entrar a hacer una discusión sobre este artículo y mantener la mayor imparcialidad de juicio ante un estudio Observacional ( que produce mucho “prurito” en nuestro medio), sería bueno y saludable para lograr ese juicio, colocar sobre el escenario algunos fundamentos epidemiológicos que nos ayuden a clasificar objetivamente las fortalezas y debilidades de este tipo de estudios.

En primer lugar, no debemos descalificar a priori un estudio Observacional Analítico por su naturaleza (Casos y Controles o Cohortes), si esta bien diseñado para responder la pregunta de Investigación que se generó para tal efecto, antes de analizarlo con profundidad.

Muchas veces en Investigación para estudiar desenlaces primarios como Cáncer, Enfermedad, Muerte, no es posible hacer un diseño tipo Experimento Clínico, porque no sería ético y ningún Comité de Etica lo aprobaría. Entonces, disponemos de los diseños Observacionales Analíticos que bien estructurados, pueden generar algunas respuestas o hipótesis para elaborar otros estudios. Estos estudios corren el riesgo, por la forma como se seleccionan y asignan las muestras de tener sesgos que comprometen la validez del estudio y por ende sus conclusiones.

En estudios de investigación como este, se trata de establecer una asociación entre una Enfermedad (desenlace) y una Exposición (agentes químicos, físicos, etc.), y de acuerdo a la fortaleza de esa asociación acercarnos a algo bastante difícil de comprobar en investigación en el 100% de las veces, que es la Causalidad(Asociación causa-efecto).
De acuerdo a estos principios, como la temporalidad, fuerza o magnitud, dosis-respuesta, reversibilidad, consistencia, plausibilidad biológica, especificidad y analogía,podemos tomar este estudio y analizarlo mas objetivamente.

Diseño del Estudio : Estudio de Casos y Controles anidado dentro de una Cohorte de usuarias de TRH de la GPRP en el Reino Unido

Casos : Pacientes con Ca de Endometrio
Controles : Pacientes Sanos
Exposición :Tibolona, TRH continua y secuencial
Desenlace : Ca. de Endometrio.

COMENTARIOS

► Sesgos de Apariamiento

Hubo 2 sets de 6 controles cada uno por cada Caso, que equivale a 12 controles por Caso. Esto podría conducir a “sobreapariamiento” de los grupos que lleva a la disminución o perdida de la opción de detectar diferencias, si las hay. También puede significar el incremento de sesgos y reducción de la eficiencia del estudio.
En general, en los estudios se recomienda el apariamiento si el factor de confusión es un factor de riesgo muy grande para la enfermedad (OR>7) ; si la exposición es muy rara o si la muestra es muy pequeña.(Este estudio cumple esas condiciones?)


► Sesgos de Mala Clasificación

Aunque las pacientes que recibieron TRH fueron clasificadas en 4 grupos, el estudio no menciona las mezclas orales o cutáneas que ellas recibieron. Inclusive dentro de los grupos hubo cambios de tratamiento. Esto hace que no haya una exposición única a un solo producto y un tiempo de exposición diferente individualmente. Los resultados de esta forma son difíciles de interpretar y atentan contra la relación de causalidad

► Sesgos de Selección y Asignación

Existe una lista de factores de Riesgo para el Ca de Endometrio, como el uso de estrógenos solos, tabaquismo, uso de tamoxifeno, diabetes, hipertensión, obesidad, PCO, colelitiasis, historia familiar, nuliparidad, menopausia temprana etc. Como este no es un experimento clínico, la asignación de casos y controles no es tan aleatoria y por lo tanto no se pueden balancear los factores de confusión que podría tener peso sobre uno u otro grupo para el Ca de Endometrio, además de la exposición a la TRH .Los autores muestran un cuadro de distribución de los Factores de Riesgo para Ca de Endometrio y el numero total de casos de cáncer para cada grupo con sus respectivos OR. Lo que a uno le gustaría ver con relación a la Tibolona que es el medicamento que esta en el podio de los acusados es: Qué otros factores de riesgo estaban acompañando a los pacientes de Tibolona y cómo esos factores de riesgo estaban distribuídos en los 4 grupos de TRH analizados? Seguramente el número de casos de Ca de Endometrio en cada grupo de riesgo no es lo suficientemente grande como para hacer un análisis estratificado.

Cuando los autores hacn el análisis de los 4 grupos de TRH teniendo en cuenta el uso de THR en el pasado(antes de entrar al estudio) el grupo que cambió de TRH a Tibolona dentro del estudio mostró un IRR para Ca de Endometrio significativo de 1.88, mientras que el grupo que inició Tibolona mostró un IRR menor y significativo de 1.68. Es difícil interpretar la asociación causal TRH – Ca endometrio y se podría especular si al haber estado expuesto previamente a TRH prepararía al Endometrio para un Ca y confundiría a la tibolona como asociada al Ca de Endometrio.Por otra parte cuando el grupo que cambió de TRH a Tibolona dentro del estudio sin tener en cuenta la exposición a TRH en el pasado ,el IRR para Ca de Endometrio fue de 1.65( IC 95% : 0.96,2.83) no significativo.
La exposición a Tibolona contaminada con TRH en el pasado o en el presente dentro del estudio, hace difícil la interpretación para establecer una verdadera asociación. Por otra parte los datos de IRR significativos no son de ninguna manera devastadores, pues el IC 95% está ligeramente por encima de 1, por el contrario son frágiles. A la luz de estos resultados no se puede saber si existe un efecto sinérgico o antagónico hacia el Ca de endometrio.

Para agregar elementos de juicio a esta discusión, pongamos en contexto los diferentes hallazgos y caracteristicas de este estudio con los principios de Causalidad:

▼ Temporalidad :Significa que la Causa precede al Efecto. Exposición previa a TRH/Tibolona y luego la aparición del Ca de Endometrio. Esta sería la secuencia normal, pero partiendo de la base que las pacientes no tenían un Ca de Endometrio antes de ser expuestas. ( Al parecer las pacientes no tenían una Biopsia de Endometrio previa a la iniciación de la TRH).

▼Fuerza o magnitud : Se refiere a un Riesgo relativo amplio ( >3): Los datos significativos del estudio mostraron IRR de 1.83 a 1.88 con IC 95% 1.18 y 1.19 a 2.82 a 2.98.

▼Dosis - Respuesta: Significa que las exposiciones mayores a la causa se asocian con mayor tasa de la Enfermedad.
En este estudio no sería aplicable este principio por las múltiples mezclas que recibieron los pacientes. Los autores muestran un Índice de Tiempo de exposición a Tibolona de 6 a 24 meses en relación al Ca de Endometrio medido retrospectivamente, pero en las circunstancias mencionadas anteriormente. Por otra parte el periodo de latencia de una Ca de Endometrio no es bien conocido y se cree que varía entre 1 y 15 años.

▼ Reversibilidad: Significa disminución de la exposición asociada con unas menores tasas de la enfermedad. No sería aplicable en este estudio.

▼Consistencia: Se refiere a la observación repetida por diferentes personas, en lugares, circunstancias y momentos distintos. Este es de los pocos estudios que han descrito los resultados mencionados.
Volker y col. Climateric 4:203,2001 en un estudio multicéntrico en 150 mujeres alemanas posmenopáusicas sometidas a Tibolona durante 24 meses, encontraron que en el 92% de las mujeres el endometrio permaneció atrófico durante todo ese tiempo. Solo hubo 1 caso de Hiperplasia Simple, que es lo usualmente hallado en otros estudios en los grupos placebo.
Wender y col. Menopause, 11:423,2.004 efectuaron un experimento Clinico controlado y aleatorizado en 40 pacientes menopáusicas. Ellos compararon los efectos de la Tibolona vs placebo sobre el endometrio con seguimiento a 2 años. Utilizaron la Ecografía transvaginal,la Histeroscopia y la Biopsia Endometrial como instrumentos de medición del endometrio. Los hallazgos histológicos mostraron endometrio atrófico, hipotrófico y sólo en 1 caso, con proliferación leve.

▼ Plausilidad Biológica : Se refiere a si los conocimientos básicos y biológicos del momento harían sentido con los resultados. La Tibolona es un corticosteroide sintético que en el endometrio es metabolizada por la enzima 17Beta-hidroxieseroide dehidrogenasa/isomerasa a un metabolito Delta-4 con alta potencia progestacional y virtualmente carece de actividad estrogénica. El efecto estrogénico de la Tibolona sobre el endometrio es similar a la de la TRH continua y combinada, con relación al adelgazamiento endometrial. Proliferación endometrial se ha observado en el 10% de las usuarias en tratamientos continuos hasta de 5 años(Genazzani AR, Maturitas 13: 243,1.991).
Los resultados del estudio estarían en contra de estas evidencias básicas.

▼ Especificidad : Una causa conduce a un efecto. No seria muy aplicable al estudio, puesto que para desarrollar un cáncer de endometrio existen múltiples factores de riesgo. Por otra parte la exposición del endometrio de esas mujeres estuvo a cargo de muchas mezclas

▼Analogía: Se refiere a una relación causa-efecto ya establecida para una exposición o enfermedad similar.
Por ejemplo la administración TRH con estrógenos solos en pacientes con útero intacto aumenta el riesgo de Hiperplasia y Ca de Endometrio. La Tibolona por su conocido mecanismo de acción se administra sola. Sin embargo los hallazgos del estudio cuestionan esa seguridad a través de sus resultados.
En general la Analogía constituye una evidencia débil de causalidad.

Con relación al Desenlace del estudio, en este caso el Ca de Endometrio, no se estableció cuáles de ellos eran Hormonodependientes y cuáles no. Esto lógicamente cuestiona la fuerza de magnitud de la asociación.

Por otra parte, de los 43 casos de Ca de endometrio asociados a Tibolona, 28 habían utilizado otra TRH y esto de nuevo debilita la asociación entre Tibolona y Ca de endometrio.

Finalmente, cuando se refiere a un OR o RRI o RR, se utilizan dependiendo del diseño del estudio. En este caso que se trata de un estudio Observacional Analítico de Casos y Controles, se utiliza el OR o Riesgo Relativo Indirecto (RRI) y se expresaría en palabras de la siguiente forma :

● OR : 1.83 (IC 95%; 1.19,2.82) : Es 1.83 veces más probable haber estado expuesto a la Tibolona si se tiene Ca de Endometrio que si no se tiene.

● RR : 1.83 (En un Experimento Clínico) se expresaría así :
El Ca de Endometrio es 1.83 veces mas frecuente en Usuarias de Tibolona que en no Usuarias.

Para terminar, el lector ya tiene algunos elementos de juicio para sacar sus conclusiones.
“ Nadie posee la Verdad Absoluta . Cada uno de nosotros poseemos un retazo de esa verdad. Por eso para sacar conclusiones, debemos aportar nuestra verdad para obtener una Verdad por Consenso, ya que la Verdad es un concepto social”








Endometrial Cancer—Surprising Reports

Summary: Two reports indicate an increased risk of endometrial cancer associated with two unlikely drugs: clomiphene and tibolone.

Epidemiologists at the National Cancer Institute organized and conducted a retrospective cohort study, recruiting patients treated between 1965 and 1988 from endocrine and infertility practices in 5 academic centers. Data on patient characteristics were collected by questionnaires returned by 5,597 patients from a total of 8,431 originally identified. Clinical information on uterine cancers was obtained from medical records and cancer registries in addition to the questionnaires. 39% of the subjects (a total of 3,280) had been treated with clomiphene. Uterine cancers (a total of 39 cases) were tested by statistical analysis for an association with clomiphene treatment. Of the 39 women, the histologic diagnosis could be identified only in 23 (19 adenocarcinoma, 1 clear cell, 1 papillary, 1 papillary serous, 1 unknown). The authors concluded that clomiphene may increase the risk of uterine cancer, with a higher risk associated with higher doses.1

The U.K. Million Women Study reported follow-up data on 716,738 postmenopausal women who used daily, combined estrogen-progestin (22%), sequential estrogen-progestin (45%), estrogen only (4%), and tibolone (9%).2 The reported results represent an average of 3.4 years of follow-up. The Study data were recorded from questionnaires returned prior to the mammography and the women were followed with another questionnaire 2–3 years after recruitment to determine cancer incidence and death. During the follow-up period, there were 1,320 cases of invasive endometrial cancer. Not surprising, the risk of endometrial cancer was reduced with the use of continuous, combined estrogen-progestin, but surprisingly, increased with the use of tibolone. The use of sequential estrogen-progestin neither increased nor decreased risk, and estrogen-only had an increased risk of 1.45 (1.02-2.06) The adverse effects of tibolone and estrogen-only were greatest in thin women and the beneficial effect of combined estrogen-progestin was greatest in obese women. In fact, in women who were not overweight, daily estrogen-progestin use did not change the risk compared with never users. The results were adjusted for multiple factors, including age, parity, oral contraceptive use, alcohol consumption, and BMI.

Treatment Cases Relative Risk Confidence Interval

Continuous Estrogen-Progestin 73 0.71 (0.56-0.90)
Tibolone 86 1.79 (1.43-2.25)


CLINICAL COMMENT BY LEON SPEROFF, MD: The Clomiphene Study

Even though respected colleagues of mine are co-authors of this report and Louise Brinton, the senior author, has a long track record in epidemiology, the publication of this paper in a respected journal of epidemiology boggles my mind. I suppose the motivation for the authors’ interest can be traced to the similar chemical structure and biologic actions of tamoxifen and clomiphene. But exposure to clomiphene for 5 days monthly for less than one year is very different than daily treatment for several years with tamoxifen at a dose double what is used in Japan to induce ovulation.

The actual number of uterine cancers in clomiphene users that was recorded was 19. This was compared to 8.9 cases, the number expected in the general population in the United States, giving a risk ratio of 2.14 with a confidence interval of 1.3–3.3. Six cases with clomiphene at a total dose less than 900 mg gave a risk ratio of 1.91 that was not statistically significant, and 13 cases with a dose greater than 900 mg provided a ratio of 2.26 with a confidence interval of 1.2–3.9. Overall, infertile patients had an increased risk of uterine cancer: ratio of 1.56 (1.1–2.1). The authors obviously base their overall conclusion on the comparison between the clomiphene users and the general population. We learned from the studies on the risk of ovarian cancer associated with ovulation-inducing drugs, that this is an inappropriate comparison.3 Infertile women are not the same as women in the general population; these are two different populations, with different characteristics. Even comparing users and nonusers of clomiphene in infertile patients does not achieve the goal of matching the two groups. Users of clomiphene will be mostly anovulatory women (many with insulin resistance) with the remainder being women with unexplained infertility. Nonusers will represent all other diagnoses of infertility, a varied group that would fail to match the personal and hormonal characteristics of the user group. An accurate assessment requires a randomized, placebo-controlled trial in a uniform population of anovulatory women, a study that is unlikely ever to be performed.

When the authors compared clomiphene users to never users, not a single analysis indicated a statistically significant increase in risk, including the assessment of dose and number of cycles of exposure. This didn’t prevent the authors from concluding that their study demonstrated a dose-response effect.

When the authors analyzed various risk factors for uterine cancer, they found the expected association with the use of estrogen-only postmenopausal hormone therapy and with obesity, but no reduction was associated with the use of oral contraceptives, a well-documented benefit of oral contraceptive use that lasts for at least 20 years after discontinuation. The failure to find this benefit of oral contraceptives seriously questions the veracity of the study.

The authors adjusted their analyses for anovulation, obesity, and nulligravidy, and concluded that these factors had little effect on the risk estimate, suggesting an independent effect of clomiphene. This is not surprising since the effect of clomiphene analyzed in their infertile population never achieved a statistically significant increase anyway.

In the discussion, the authors emphasize that clomiphene treatment was associated with the highest risk in women who first used clomiphene 20 or more years ago. They argue that this significant latency effect suggests that clomiphene initiates carcinogenesis and that this is consistent with the fact that uterine cancer is a slow growing tumor. But in fact, the latent period for endometrial cancer is closer to 5 years; exposure for only one year to postmenopausal unopposed estrogen increases the risk of cancer; and when atypia is present, 20–25% of cases progress to carcinoma within a year.4, 5 It makes more sense to me that factors in the 20 years since treatment with clomiphene are more important in these results than the treatment.

This report demonstrates the harm that can be produced by overanalysizing data based on a small number of cases. The authors conclude in their discussion that it is likely that “clomiphene increases uterine cancer risk simply by indirectly increasing estrogen levels during the first half of the menstrual cycle.” However, in the majority of cases, clomiphene treatment is followed by ovulation with its progesterone-induced inhibition of endometrial growth. Clinicians should not be impressed with this study of a small number of cases that was hampered by a large percentage of subjects that could not be traced, refused participation, or did not complete a questionnaire.

The Million Women Study

To refresh your memory, the Million Women Study recruited women between 1996 and 2001 from those invited by the U.K. National Health Service Breast Screening Programme to have screening mammography every 3 years, and about 45% had used postmenopausal hormone therapy. The many flaws in the Million Women Study were listed in various articles and letters to the editor after the publication of the breast cancer results.6 For example, the Million Women Study collaborators like to point out that “Self-reported information at recruitment showed 97% agreement with prescription records for the type of HRT currently used, and 95% agreement with self-reported information. . .”2 These are impressive percentages, but I have reviewed their report, and I discovered that only 527 of the nearly million women had their records evaluated.7

The accompanying editorial is written by a team from the National Cancer Institute, headed by Louis Brinton, the senior author of the clomiphene results reviewed above, and offers no criticisms of the Million Women Study. The editorial refers to another report that suggested an increased risk of endometrial cancer associated with long-term use of continuous, combined estrogen-progestin treatment. This was a case-control study that found a doubling of risk associated with a regimen that used 2.5 mg medroxyprogesterone acetate daily, a finding that was based on 18 cases.8 At the same time, we know that randomized clinical trials have found no hyperplasia associated with lower doses for as long as 2 and 3 years.9

A major reason the tibolone results with endometrial cancer are surprising is the biologic implausibility. The predominant if not exclusive tibolone metabolite produced within the endometrium, is the D-4 isomer, which binds to the progesterone receptor and protects the endometrium from the agonist effects of the two estrogenic metabolites.10-14 The authors speculate that it is possible that some women are deficient in this important local enzyme activity. It should be emphasized that there is no evidence to support such variability among women. Furthermore, a protective effect on the endometrium has been documented in monkey experiments and in long-term (up to 8 years) human studies.12, 13, 15-20 In the major U.S. clinical trial, 3 cases of endometrial cancer were observed, but in each case, pre-existing carcinoma was later detected when the initial biopsy samples were more extensively examined.21 In the Organon database of 4,269 women who participated in phase III and phase IV clinical trials, there were two cases of endometrial cancer in the tibolone-treated women and two cases in the placebo group.22

Isolated cases of endometrial proliferation have been reported; for example, 4 of 150 women treated with 2.5 mg daily for two years.23 In a 5-year follow-up, 47 of 434 women experienced bleeding, and of these 11 had endometrial polyps, 2 had fibroids, but there were 2 with simple hyperplasia and 2 with endometrial ca-in-situ.24

Abnormal endometrium is more frequently encountered in patients on combination estrogen-progestin when the patients have previously been treated for a period of time with unopposed estrogen. Breakthrough bleeding or unscheduled bleeding in these patients requires endometrial surveillance because an increased risk for endometrial cancer persists beyond the period of exposure to unopposed estrogen, and it is unknown how effective the subsequent protective exposure to a progestin will be.25-27 It is prudent to assess the endometrium in these patients prior to changing from unopposed to combined therapy. Clinicians should maintain a highly anxious state of mind with patients who have been treated previously with unopposed estrogen. Is it possible that endometrial abnormalities in women using tibolone reflect previous exposure to unopposed estrogen?

The Million Women authors state that their results with tibolone are in “accord with findings from another U.K. study.” The U.K. case-control study found that tibolone users were more likely to develop endometrial cancer compared with users of estrogen-progestin products, based on 43 cases..28 But it is difficult in these studies to know whether the comparison groups are identical.

The Million Women Study had no significant variation in characteristics at recruitment, including BMI, socio-economic statis, alcohol consumption, and smoking, among the users of the various types of treatment. Despite this similarity, an important question has been raised: do the results with tibolone reflect preferential prescribing. Using the MediPlus primary care database in the U.K., a comparison of personal characteristics among women prescribed various forms of postmenopausal hormone therapy indicted that clinicians often prescribed tibolone to women at increased risks for breast and endometrial cancer.29 Women prescribed tibolone in the U.K. more often had chronic breast disease, a personal history of breast cancer, previous dysfunctional uterine bleeding , hypertension, and previous uterine operations. Most importantly, more women prescribed tibolone had a history of treatment with unopposed estrogen. These data argue strongly that preferential prescribing has occurred in the U.K., and this would affect observational studies like the Million Women cohort and the case-control reports noted above. A combined estrogen-progestin program will not totally prevent endometrial cancer.26 This underscores the standard clinical principle to investigate persistent vaginal bleeding in any postmenopausal women. Vigilance on the part of the clinician, however, will detect endometrial cancer at an early stage, a stage that can be treated with excellent results.


Conclusion

It is unlikely that clomiphene treatment increases the risk of endometrial cancer. A large body of evidence suggests that tibolone protects the endometrium against excessive growth. Endometrial safety results with the use of tibolone in randomized clinical trials will soon be available. The studies reviewed above should not change current prescribing practices.

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